NoticiaHonores al capitán David Pirajón. Foto: Ejército Nacional06.09.2026 21:08 Actualizado: 06.09.2026 22:20
La icónica escena que conmueve hasta al más fuerte se volvió a vivir la tarde de este domingo 6 de septiembre en el aeropuerto Camilo Daza de Cúcuta. Mientras un trompetista interpretaba la sentida melodía ‘Toque del silencio’, un grupo de militares, la mayoría con lágrimas rodando por sus mejillas, rindió homenaje a sus compañeros asesinados la noche del viernes a las afueras del cantón militar Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander.Honores al capitán asesinado en Ocaña. Foto:Ejército Nacional LEA TAMBIÉN A medida que el soldado ‘tocaba esa trompeta con el alma’, otros uniformados avanzaban con los féretros del capitán Marco David Pirajón Montezuma y de los soldados profesionales Joel Alberto Jiménez Jaramillo y Jhon Carlos Marrugo Manjarrez, quienes fueron asesinados tras el ataque con drones cargados de explosivos contra el cantón militar Trapiche cuando salían en un pelotón motorizado para asegurar el área, y fueron emboscados por hombres armados a las afueras de la guarnición militar.Cubiertos con el pabellón nacional, los ataúdes fueron llevados hasta las aeronaves de la División de Asalto Aéreo del Ejército para transportarlos hasta Boyacá, Antioquia y Cartagena, donde sus familiares los esperaban para comenzar sus honras fúnebres. LEA TAMBIÉN A las 2:40 de la tarde de este 6 de septiembre, un avión militar aterrizó en el aeropuerto Alberto Lleras Camargo, de Sogamoso, en el que también opera el Batallón de Aeronaves no Tripuladas del Ejército Nacional; a medida que la aeronave Grand Caravan carreteaba hacia la zona de descenso, el sonido del motor opacaba el llanto de los familiares del capitán Pirajón.Honores al capitán asesinado en Ocaña. Foto:Ejército NacionalSu féretro fue bajado del avión y, en medio de una calle de honor de militares —encabezada por una uniformada con la fotografía del oficial y tres compañeros portando en sus manos los cojines de honores con su kepis, la bandera de Colombia, las insignias y el sable del capitán—, fue avanzando hacia la zona en la que los familiares y un coche fúnebre los aguardaban.Un oficial hizo los honores y entrega de los símbolos, la foto y el féretro del capitán Marco David Pirajón Montezuma a sus padres. Luego, el ataúd, cubierto con otro pabellón nacional, fue trasladado hasta la funeraria Luz y Paz de Sogamoso, hasta donde, entre esta tarde y mañana en la tarde, llegarán sus familiares y amigos para acompañar su velorio.Honores al capitán asesinado en Ocaña. Foto:Ejército Nacional LEA TAMBIÉN Finalmente se decidieron por sepultarlo en Sogamoso, ciudad en la que nació y viven sus padres, y no en el vecino municipio de Tópaga, la tierra de su familia paterna y de donde es oriundo el mayor (r) Marco Binicio Pirajón Moreno, su papá, quien durante más de 20 años vistió también el camuflado.El mayor Marco Binicio, como lo conocen, su esposa Ruth Montezuma y sus hermanos José Andrés y Miguel Ángel están agradeciendo las manifestaciones de condolencia que han recibido en las últimas horas e invitando al funeral que se realizará en la catedral de Sogamoso este lunes a partir de las 3:00 de la tarde.El hijo del mayor Pirajón, que murió en el ataqueEl capitán Marco David Pirajón Montezuma había nacido en Sogamoso, pero se crio entre esa ciudad boyacense y el vecino municipio de Tópaga, la tierra de su familia paterna, en la que hay varios militares pensionados como el mayor Marco Binicio Pirajón Moreno, su padre.Honores al capitán asesinado en Ocaña. Foto:Ejército NacionalEn sus perfiles de Instagram y Facebook el joven posteaba fotografías y videos, muchos con el camuflado o en actividades y acciones de la milicia, pero también cantando, otra de sus pasiones. Era el mayor de los hijos del oficial en uso de buen retiro Marco Vinicio Pirajón Moreno y de la señora Ruth Montezuma. LEA TAMBIÉN Por sus labores, desde que salió con el grado de subteniente de la Escuela Militar de Cadetes ‘General José María Córdova’ (ESMIC), el capitán Pirajón estuvo en Tolemaida, en el Medio Atrato, en Medellín, en el Chocó, en Quibdó y, desde hace ya varios meses, prestaba sus servicios en Norte de Santander.Honores al capitán asesinado en Ocaña. Foto:Ejército NacionalCayeron en una trampa mortalLos uniformados del Batallón de Infantería Número 15 General Francisco de Paula Santander cumplían con sus labores de rutina dentro de las instalaciones. La tensión habitual de la zona se mantenía en niveles controlados, hasta que el zumbido de esos motores no tripulados interrumpió el silencio de la jornada. LEA TAMBIÉN Según el Ejército Nacional, los artefactos impactaron dentro de la unidad militar en una acción que puso en riesgo la vida y la integridad de los integrantes de la Fuerza Pública, cuando el complejo militar se convirtió en el blanco de aeronaves no tripuladas o drones con artefactos explosivos que sobrevolaron la base y descargaron su impacto directamente en el interior de la unidad.Honores al capitán asesinado en Ocaña. Foto:Ejército NacionalUna fuente del Ejército le confirmó a EL TIEMPO que, aunque el ataque inicial fue con drones, la muerte del capitán y los dos soldados profesionales se dio cuando estos salieron en una reacción motorizada y estaban siendo esperados por personal armado que abrió fuego en su contra, suscitándose un enfrentamiento que dejó al capitán y al soldado Jiménez muertos en el lugar, y al soldado Marrugo con heridas mortales. LEA TAMBIÉN Tras las detonaciones iniciales y ante la urgencia de asegurar el perímetro, se ordenó una respuesta inmediata. Un pelotón encendió sus motos y salió rápidamente de la guarnición con el objetivo de registrar los alrededores y neutralizar a los atacantes. Sin embargo, afuera de la unidad, en medio de la penumbra de la vía, los soldados cayeron en una trampa mortal: un grupo armado los esperaba oculto para abrir fuego sostenido en su contra, desatando un violento enfrentamiento.El oficial completaba 12 años de servicio desde su grado como subteniente en la Escuela Militar de Cadetes ‘General José María Córdova’ (ESMIC) en Bogotá, y los soldados llevaban 10 y 17 años de servicio, respectivamente.Los tres murieron en Ocaña. El capitán Pirajón había nacido en Sogamoso y el soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo era antioqueño; fueron las dos víctimas mortales de manera instantánea tras la emboscada perpetrada luego del ataque con los drones. El tercer fallecido, Jhon Carlos Marrugo Manjarrez, era uno de los cinco heridos que fueron llevados de urgencia al Hospital Emiro Quintero Cañizares, en el centro del municipio de Ocaña.El cantón militar Trapiche está ubicado a las afueras del municipio de Ocaña, en la vía a Cúcuta, y agrupa a diferentes unidades del Ejército como la Fuerza de Despliegue Rápido Número Tres y el Batallón de Infantería Número 15 General Francisco de Paula Santander, al que pertenecían los tres uniformados fallecidos.Según el propio presidente de la República, Abelardo De La Espriella, el frente 'Camilo Torres Restrepo' del Eln sería el responsable del ataque con artefactos explosivos lanzados desde drones al cantón militar El Trapiche.El Ejército Nacional calificó el ataque como una grave infracción a las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y señaló que el empleo de estos medios y métodos de guerra ilícitos pone en riesgo la vida y la integridad de los miembros de la Fuerza Pública.HARVEY YECID MEDINA ALFONSOEspecial para EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













