En el norte, en el este y en el sur, injerencias y ataques híbridos buscan dividir a los países de la UE. La respuesta exige unidad y solidaridad

En vez de proteger y asistir al enclave español que hace parte de su frontera exterior, la UE se convirtió en otro problema que Madrid debía sortear.

En el norte, en el este y en el sur, injerencias y ataques híbridos buscan dividir a los países de la UE. La respuesta exige unidad y solidaridad