Septiembre puede facilitar el comienzo de proyectos e hitos, pero también alimenta ilusiones demasiado grandes que a veces es difícil sostener. La motivación puede estar a favor, pero también puede jugar en contra si se convierte en exigencia y presión sobre uno mismo

La experta ha recordado el motivo por el que no es saludable comenzar el mes de septiembre con una lista interminable de propósitos.

El final de época estival a veces coincide con la obsesión por estrenar cuaderno y rediseñar la rutina con el inicio del curso escolar, aunque el colegio haya quedado atrás