Fueron localizados a unos 170 metros del ingreso a un complejo hidroeléctrico afectado por las riadas que golpearon el país asiático el 26 de agosto.Uno de ellos estaba grave, con un cuadro de hipotermia y agotamiento. El restante se encontraba estable.Los rescatistas lograron establecer contacto con personas en el interior y ejecutaban tareas en el conducto, donde inicialmente se reportó que habían quedado atrapados 42 empleados.

Al menos 900 obreros siguen en paradero desconocido, mientras los equipos de rescate corren contra el reloj

Continúan los grandes esfuerzos para rescatar a los trabajadores de las centrales hidroeléctricas, mientras que el número de muertos en Nepal supera los 1.000.