Los trabajadores de una central hidroeléctrica nepalí le contaron a la BBC sobre el momento catastrófico en el que el agua del río Trishuli irrumpió en su túnel durante las mortales inundaciones de la semana pasada.

Todo comenzó con una ráfaga de aire repentina y fuerte, dice Pemba Dundu Tamang.

Su equipo de unas 30 personas estaba construyendo el revestimiento de concreto del túnel.

La ráfaga de viento lanzó tablones de madera contrachapada por los aires y desplazó maquinaria pesada. Justo afuera, las casas ya habían sido arrasadas.

“Corrí hacia la entrada del túnel”, recuerda. “El agua me perseguía y yo corría delante de ella”.