Lucas ha tenido 19 cirugías, tres de corazón abierto y esperan que en Bucaramanga le den una esperanza de vida.

El pequeño aseguró que su mamá lleva luchando un año con la Nueva EPS para que le autorice unos exámenes y procedimientos.

El niño de siete años padece una cardiopatía severa y requiere un trasplante de corazón para seguir viviendo.