Adiós a la falsa discreción: vuelve el maquillaje excesivo, buscando sacudirse su controvertida herencia
Las pasarelas recogen un movimiento de hartazgo hacia el rostro de apariencia natural, que en realidad solo invisibilizaba el esfuerzo. Regresa el color y regresa el exceso, pero sobre todo se abren otras vías para resignificar el maquillaje