Con un campo de visión más de 100 veces superior al del Hubble, el telescopio Roman ayudará a investigar dos de los mayores enigmas del universo.

Sus características le permitirán observar enormes regiones del cielo y detectar objetivos que posteriormente podrán ser estudiados.

Está previsto que despegue mañana, domingo, para mapear el Universo a una velocidad jamás vista, dejando al Hubble y al James Webb como si miraran por el agujero de una cerradura