La decisión del primer ministro de Canadá de dejar la mesa de negociaciones comerciales con Estados Unidos, acusando la exigencia de condiciones inaceptables, le ha traído réditos políticos, pero podría tener elevados costos económicos.

La disputa arancelaria entre los dos países vecinos va a impactar en el resto del año

El cálculo de Carney es que la guerra comercial le dará enormes réditos políticos personales y causará solo perjuicios económicos limitados a su país