Ya fueron recuperados 750 cadáveres; de ellos 734 en el lado nepalí y 16 en el territorio chino del Tíbet.

Las autoridades han desplegado helicópteros para llegar a zonas afectadas por la destrucción en las carreteras

Las autoridades locales admiten que la cifra de víctimas podría crecer y que los daños causados por el suceso son cuantiosos.

Siguen las labores de rescate con el miedo de una nueva riada, en la zona fronteriza entre Nepal y Tíbet donde el miércoles una gran riada ha dejado 550 muertos