Los equipos de rescate nepalíes, con ayuda provista por China, siguen luchando para localizar a los miles de personas desaparecidas por el alud que sepultó pueblos enteros en la zona fronteriza del Himalaya. Los cadáveres recuperados suman casi 700 y muchos tuvieron que ser sepultados en fosas comunes para evitar la descomposición.

Una avalancha de agua y lodo dejó 273 muertos y 1.300 desaparecidos entre Nepal y Tíbet. Rescatistas buscan sobrevivientes entre escombros.

Un torrente de lodo y escombros se desbordó de un río, sepultando edificios y desatando una búsqueda frenética de sobrevivientes.