Actualizado a las 01:25h.
«Todo se acabó. Ya no es más que un gigantesco cementerio». Estas son las palabras de Omkar Joshi, de 35 años, refugiado en las colinas de la localidad nepalí de Timure tras la trágica inundación que asola al país. «Lo único que queda ... es arena y piedras empapadas de sangre humana», relata a AFP.
Inundaciones
China
Nepal










