El presidente De La Espriella comenzó a implementar varias de las medidas que prometió en campaña: deportaciones en la estrategia de seguridad.

“Por ahora solo puedo decir una cosa: la ofensiva contra el crimen no se detiene”, dice.

El jefe de Estado ya había señalado que 'no habrá mesa de diálogo ni escondite' para las estructuras criminales.