Nombrado en 1923 cronista oficial de la Villa y Corte, la parte más importante de su obra tiene la ciudad como trasfondo. Periodista de prestigio y autor de novelitas populares muy leídas en su momento, cayó en el olvido después de la guerra. Fue republicano, converso luego, pero nunca reivindicado por el nuevo régimen por su pasado y su homosexualidad