Antes de pretender comprender el universo, juzgar a los demás o cambiar el mundo, debemos atrevernos a mirar nuestro propio interior.

Antes de pretender comprender el universo, juzgar a los demás o cambiar el mundo, debemos atrevernos a mirar nuestro propio interior.

Antes de pretender comprender el universo, juzgar a los demás o cambiar el mundo, debemos atrevernos a mirar nuestro propio interior.