El organismo de control exigió a la empresa y a Superservicios los soportes jurídicos, financieros y patrimoniales de la operación con CMC.

La deuda de la empresa se disparó más de COP 1,3 billones en menos de un año y el patrimonio pasó a números rojos.

El contrato con la firma china CMC tendrá una vigencia de 60 meses. Los recursos serán destinados a mejorar la infraestructura eléctrica.