El enfoque modifica el ARN de transferencia para que las células ignoren señales genéticas y completen la producción de proteínas, una estrategia con potencial frente a trastornos musculares, neurológicos y algunos cánceres.

Investigadores adaptan el ARN de transferencia para que las células eviten las mutaciones que frenan la producción de proteínas clave en patologías como la fibrosis quística

Un estudio muestra el potencial de atacar un mecanismo común al 11% de las enfermedades hereditarias