Al margen de las vacaciones anuales, los trabajadores pueden disfrutar de un descanso adicional gracias a los días festivos que se distribuyen en el calendario laboral a lo largo de todo el año y que cambian con cada ejercicio. Son fechas clave que permiten a los ciudadanos 'coger aire' entre las dos grandes vacaciones, las de verano y las de Navidad, y tienen su regulación específica.