Desde hace más de una década concentra el mando sobre la Policía y los servicios de seguridad interior de Marruecos, una posición que lo ha convertido en una de las figuras más poderosas del aparato estatal y en interlocutor clave de varios países europeos.

Se trata del mayor golpe jamás asestado contra la inteligencia marroquí

El grupo señala a Fouad Ali el Himma, principal consejero real y una de las figuras más influyentes del Palacio