Nepal y China continúan la búsqueda de cientos de desaparecidos tras la violenta riada que dejó el menos 160 muertos.

Una enorme riada golpeó este miércoles pueblos, mercados, carreteras y obras hidroeléctricas en el distrito nepalí de Rasuwa.

Las inundaciones han provocado cortes en las carreteras e interrumpido las comunicaciones y el suministro eléctrico en esa remota zona del Himalaya