Un deslave en la frontera entre Nepal y Tíbet han dejado cientos de fallecidos y desaparecidos que arrastró pueblos, viviendas, mercados, carreteras e incluso una central hidroeléctrica.

Las inundaciones han provocado cortes en las carreteras e interrumpido las comunicaciones y el suministro eléctrico en esa remota zona del Himalaya

Autoridades de Nepal no tienen noticias de 384 turistas, entre ellos 291 extranjeros, tras las inundaciones.