Al menos 31 fallecidos y unos 400 desaparecidos, entre ellos 291 turistas extranjeros, ha dejado una repentina inundación que golpeó a Nepal y al territorio fronterizo de Tíbet a primera hora de este miércoles.
La información la suministró la policía, que cual indicó que las víctimas se registraron en los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Dhading y Gorkha, al norte y oeste de Katmandú, la capital de Nepal.
Por su parte, otros funcionarios locales que hablaron a la BBC advirtieron que el balance de víctimas puede ser superior, pues la magnitud de los daños “ha superado todo lo imaginable”.
Desde la Junta Nacional de Turismo de Nepal informaron que la mayoría de los desaparecidos se encontraba en las inmediaciones de Kailash Mansarovar, un monte de la cordillera del Himalaya ubicado en el Tíbet, territorio controlado por China, que es considerado sagrado por hindúes, budistas y otras confesiones religiosas, y donde esta semana está prevista la celebración de un festival.
“La cifra se está actualizando a medida que siguen llegando informes de los operadores turísticos que organizan viajes al Tíbet y participan en las operaciones de rescate”, afirmó Hikmat Singh Ayer, director ejecutivo interino de la junta.










