En cuestión de minutos, una masa de agua, hielo, rocas y sedimentos arrasó poblaciones enteras en Nepal y China.

Un deslave procedente de Nepal ha causado numerosas víctimas en el Tíbet, del lado chino de la frontera. Las causas siguen bajo investigación.

Una enorme riada golpeó este miércoles pueblos, mercados, carreteras y obras hidroeléctricas en el distrito nepalí de Rasuwa.