Tras una jornada de furia en redes con más de 300 ataques a la prensa y un disparatado pedido de castigo legal de Luis Caputo, el presidente evidencia un creciente descontrol. La disputa por la interpretación de los datos y el peligro de un método que la historia enseña cómo termina.

El Presidente volvió a apuntar contra los trabajadores de prensa a través de sus redes sociales; el viernes había insultado a Marcelo Bonelli

La última semana apuntó contra decenas de medios y cronistas a los que acusó de conspirar, mentir y extorsionar; a quiénes señaló con nombre y apellido