El padre jesuita dedicó su vida a la búsqueda de los desaparecidos y a la lucha directa contra todas las formas de violencia.

El sacerdote fue uno de los defensores de derechos humanos más importantes de Colombia.

El senador del Pacto Histórico Iván Cepeda confirmó la muerte del sacerdote y lamentó su partida, asegurando que “vivirá por siempre en nuestra memoria”