El sacerdote jesuita dedicó más de cinco décadas a documentar violaciones de derechos humanos, enfrentar la impunidad y acompañar a las víctimas del conflicto armado. Su legado permanece en las comunidades que defendió y en los archivos que construyó contra el olvido.Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.