El sacerdote jesuita dedicó más de cinco décadas a documentar violaciones de derechos humanos y a acompañar a las víctimas.

El sacerdote fue uno de los defensores de derechos humanos más importantes de Colombia.

El senador del Pacto Histórico Iván Cepeda confirmó la muerte del sacerdote y lamentó su partida, asegurando que “vivirá por siempre en nuestra memoria”