La caída en el número de nacimientos se viene presentando en Argentina desde antes de la ley de interrupción voluntaria del embarazo.

El presidente de Argentina, Javier Milei, culpó a las feministas y a la legalización del aborto de la baja natalidad en su país.

La legislación vigente en el país permite interrumpir el embarazo hasta la semana 14 de gestación de forma segura, legal y gratuita.