El superannuation, más conocido por ser el el sistema de pensiones de Australia, se ha consolidado como uno de los mejores modelos a seguir del mundo, ya no solo por su tamaño y crecimiento sino en gran parte al impacto real en la economía australiana. Un paradigma observado con envidia por muchas de las economías más avanzadas del mundo, incluida España, que afrontan desde hace tiempo grandes conflictos en cuanto a la sostenibilidad se sus sistemas de jubilación y estado de bienestar.