Mientras la Casa Rosada profundiza su alineamiento automático con Washington, el gobernador bonaerense construye, paso a paso, un vínculo estratégico con Pekín que ya no puede leerse solo en clave comercial. La foto reciente junto al embajador chino, sumada a la agenda de inversiones anunciadas en Bahía Blanca y los antecedentes de hermanamiento entre la Provincia y distintas regiones de China, delinean una decisión de largo aliento: mientras el gobierno nacional discute cláusulas anti-China en sus licitaciones, la Provincia adjudica a Huawei sistemas de almacenamiento energético y negocia financiamiento directo para infraestructura.