La tragedia no terminó con el rescate de Ana María. Sus padres, Jairo Saavedra y Victoria Caicedo, así como sus hermanas Isabella y Sofía murieron.

Todavía continúan las labores en la zona afectada por el terremoto de magnitud 7.4.

Los padres de las tres jóvenes murieron bajo los escombros abrazados. “No existen palabras para explicar lo que significa perder así a una familia”.