No hay eclipse, ni evento astronómico, ni mutación maravillosa del paisaje, no hay nada capaz de parar sus ganas de estropearlo todo. Lo más jodido de todo esto es que no dejan a nadie disfrutar de nada. No puede haber nada limpio. No puede haber nada que escape a la instrumentalización, a la tontería elevada a categoría de debate público