La reducción del pulmón verde del planeta afecta a la regulación de lluvias, eleva las temperaturas promedio y multiplica la vulnerabilidad frente a fenómenos extremos.

This critical region may be facing a devastating year of drought and wildfire at the worst possible time.

El estudio destaca que la pérdida de vegetación incrementa los riesgos de sequías e inundaciones, complicando el escenario ante un posible "Súper Niño" en 2026-2027.