Un campo de arroz seco muestra la tierra agrietada por la prolongada falta de agua, con espigas doradas bajo la intensa luz solar. (Imagen Ilustrativa Infobae)El Niño avanza hacia uno de sus episodios más intensos desde que hay registros, y la región latinoamericana ya empezó a mover sus piezas. La Comunidad Andina (CAN) y el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres en América Central y República Dominicana (CEPREDENAC) pusieron en marcha una serie de diálogos conjuntos para preparar a sus países antes de que el fenómeno alcance su pico. según reportó el medio El Productor.La urgencia no es retórica. El 13 de agosto, el Centro de Predicción Climática de la NOAA elevó al 90% la probabilidad de que el evento sea “muy fuerte” durante el otoño e invierno boreales de 2026-2027. PUBLICIDADLa temperatura superficial del Pacífico ecuatorial oriental ya supera en más de 2°C los valores normales, y los modelos proyectan un pico cercano a los 3,4°C de anomalía en octubre.Imagen de archivo de un niño que se refresca en una fuente durante una de calor en San Salvador que generó "temperaturas extremas" superiores a los 40 grados. EFE/ Javier Aparicio
La primera sesión de los Diálogos de Cooperación Intersubregional El Niño 2026-2027: proteger a nuestras poblaciones reunió a autoridades, especialistas y representantes de organismos de cooperación de ambas subregiones en un encuentro virtual. La jornada giró en torno a tres ejes: seguridad alimentaria y nutrición, medios de vida y protección social adaptativa.En el encuentro se planteó la necesidad de mejorar el flujo de información entre países, afinar la coordinación técnica y definir medidas anticipadas frente a los riesgos del evento climático.PUBLICIDADEl Niño avanza hacia uno de sus episodios más intensos desde que hay registros, y la región latinoamericana ya empezó a mover sus piezas. . (Imagen Ilustrativa Infobae)Daniela Pérez, representante de la Presidencia Pro Tempore de Ecuador ante el Comité Andino de Prevención y Atención de Desastres (CAPRADE), sostuvo que la cooperación regional “puede facilitar el intercambio de experiencias y capacidades para anticipar escenarios de riesgo”.El secretario general de la CAN, Gonzalo Gutiérrez Reinel, señaló que los organismos de integración tienen entre sus funciones promover respuestas coordinadas ante fenómenos que afectan a varios países a la vez. Un campo de maíz en Thire, mientras se agravan las condiciones de sequía tras una ola de calor y la escasez de agua en gran parte de Francia, 21 de julio de 2026. REUTERS/Stephane MaheDesde CEPREDENAC, su vicepresidente Juan Cesario Salas subrayó que los impactos del fenómeno trascienden las fronteras nacionales, lo que hace indispensable articular acciones entre distintos niveles de gobierno.PUBLICIDADLa iniciativa conjunta CAN-CEPREDENAC llega en un momento en que la coordinación andina había sido señalada como insuficiente. Un análisis publicado en julio por Opinión Caribe advirtió que, a diferencia de Centroamérica, donde CEPREDENAC activó mecanismos regionales visibles desde junio, los países andinos venían respondiendo “en solitario” ante el mismo fenómeno.El 16 de julio, el Consejo de la Integración Social Centroamericana emitió una declaratoria especial sobre protección social adaptativa frente a El Niño, con instrucciones directas a la Secretaría de la Integración Social Centroamericana (SISCA) para consolidar una hoja de ruta regional. El nuevo diálogo intersubregional busca alinear esa experiencia centroamericana con la capacidad técnica de los países andinos.El 9 de julio, el Organismo Andino de Salud reunió a más de 200 autoridades y especialistas de seis países para abordar los riesgos sanitarios del fenómeno. Ese encuentro, convocado junto al Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), ya advertía sobre anomalías de temperatura en el subsuelo marino superiores a los 3°C.PUBLICIDADEl fenómeno de El Niño provocará un aumento de 0.5°C a 1.0°C y sequía en Centroamérica, afectando recursos hídricos, agricultura, energía y salud pública. (Imagen Ilustrativa Infobae)La serie de diálogos continuará con tres sesiones adicionales: el 26 de agosto, el 9 de septiembre y el 23 de septiembre, todas en formato virtual. Los temas previstos incluyen incendios forestales, abastecimiento de energía, acceso a agua segura, salud, educación y servicios básicos.La convocatoria está abierta a autoridades de gestión de riesgos, equipos técnicos, organismos de cooperación internacional y ciudadanos interesados.La Organización Meteorológica Mundial (OMM) proyecta que el fenómeno se mantendrá activo hasta al menos la primavera austral de 2027, con condiciones de lluvia por encima de lo normal en el sureste de América del Sur y déficit hídrico en el noroeste del subcontinente y en el sur de Centroamérica. Para las poblaciones andinas y centroamericanas, eso se traduce en riesgos simultáneos y de signo opuesto: sequías en unas zonas, inundaciones en otras.PUBLICIDAD







