Seis de cada diez arrendadores han elevado las exigencias en el último año, el 70% demanda ingresos de al menos tres veces la renta y el 40% de los arrendatarios se ha visto obligado a cambiar de vivienda por motivos económicos

Diversos estudios realizados desde el sector inmobiliario insisten en el incremento de los costes y la paulatina reducción del stock disponible de larga estancia

La norma general dice que no se debe asumir un esfuerzo superior al 30% de los ingresos netos mensuales, pero caseros y aseguradoras emplean también un segundo criterio