The Chilean government has transferred nearly 300 of the country’s most dangerous inmates to a new maximum-security prison, as conservative President José Antonio Kast seeks to regain momentum on his key campaign pledge to combat organized crime.

El Presidente Kast junto a varios ministros visitará el nuevo penal.

El Presidente detalló que el operativo contempla el traslado de cerca de 400 internos, que han sido “registrados y segmentados de acuerdo a las normativas de Gendarmería”.