Después de un terremoto comienza la carrera contra el tiempo. Muchos llaman a las primeras 72 horas una "ventana de oro".

Revisar posibles daños en las edificaciones, mantenerse preparado ante réplicas, establecer puntos de encuentro y evitar rescates improvisados.

Tras el terremoto, cada minuto cuenta para encontrar sobrevivientes bajo los escombros: las primeras 72 horas son una ventana crítica.