"No me siento seguro". Con esas palabras, un portavoz de Verrus abandonó una reunión de vecinos para debatir la construcción de un centro de datos de inteligencia artificial en Salem, Oregón, después de que una guillotina apareciera entre los manifestantes. La réplica del instrumento fue arrastrada en bicicleta hasta las inmediaciones del Ayuntamiento durante la reunión convocada para discutir el proyecto Oakline at Mill Creek, valorado en 5.100 millones de dólares y con una superficie prevista de unas 75 acres, alrededor de 30 hectáreas.