El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este lunes, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), ha dejado más de 200 fallecidos, miles de viviendas averiadas, 61 edificios colapsados y un país en desastre nacional. Las imágenes de las zonas afectadas de Cali, Pereira y Manizales no deberían leerse como una tragedia ajena, sino como un espejo incómodo. Como ya advertimos en estas páginas, el país no está ni de cerca preparado para un sismo de gran magnitud, y lo ocurrido en Venezuela hace mes y medio y ahora en Colombia debe tomarse como una advertencia y no como anécdota regional.

Un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en el Pacífico colombiano sacudió el lunes gran parte del país, dejó varios heridos y afectó infraestructura.

El epicentro se registró en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a unos 280 kilómetros al oeste de Bogotá, y afectó a gran parte del territorio; “Nos preocupan las…