La luz solar concentrada atraviesa la óptica y genera calor localizado que puede inutilizar cámara y lentes, sobre todo en fases parciales

Una práctica inadecuada puede estropear la cámara y poner en riesgo la salud ocular si se observa el fenómeno sin gafas de protección

Una colocación correcta y un buen ajuste resultan esenciales, especialmente entre quienes utilizan gafas graduadas, para evitar exposiciones accidentales al dirigir la mirada…