El presidente Abelardo De La Espriella decretó el estado de excepción para conjurar las afectaciones del movimiento sísmico de este 10 de agosto.

El mandatario electo también ordenó la convocatoria de un PMU para atender la emergencia.

La administración de Abelardo de la Espriella emitió una declaratoria de desastre de carácter nacional.