Más allá de los USD 1.000 millones de EE. UU., el reto estará en traducir la cooperación en una estrategia viable en Colombia.

Washington delineó una agenda que incluye lucha contra el narcotráfico, control migratorio y erradicación de coca. Iniciativa debe pasar por Congreso.

Washington considera esta asistencia como un pilar fundamental de una alianza renovada entre ambos países.