Los tripulantes lanzaron los fardos de droga por la borda para evitar ser interceptados por la Guardia Civil

El dispositivo policial se desplegó por mar y aire sobre el buque mercante, de 260 metros de eslora.

Operación permitió desarticular una red que incluía un supervisor a bordo, un polizón y lanchas rápidas destinadas a recuperar la droga en alta mar.