La evolución demográfica con una pirámide invertida que lleva años acusando el aumento de la esperanza de vida y la baja natalidad ya ha hecho que España haya entrado en una nueva era que obliga a plantear cuestiones tan básicas como la hucha de las pensiones, el cambio en los hábitos de consumo y hasta el mercado laboral. Hace algún tiempo que la jubilación ha dejado de ser el punto final de la vida económica: una persona que se retire del mercado laboral con 65 años aún puede vivir otras dos o tres décadas, con las necesidades de consumo, ocio, vivienda, salud y hasta cuidado que ello conlleva, muy diferentes además a la de generaciones anteriores.

Cada vez son más los trabajadores que alargan su vida laboral. Las jubilaciones demoradas ya representan el 12% del total de las nuevas altas, lo que significa que los españoles…

La edad de jubilación dentro de 34 años será mucho mayor que la actual, y el mercado laboral será muy diferentes por los avances tecnológicos, según apunta el economista.