La entidad defendió la legitimidad del mandato de su presidente y denunció un “esfuerzo concertado” para socavarlo. El comunicado llegó después de dos semanas de máxima tensión por el frustrado proyecto para abrir a capitales privados el negocio de sus principales competencias, el enfrentamiento con UEFA y las nuevas acusaciones contra el dirigente suizo.

La alta dirección de FIFA, encabezada por Gianni Infantino, sostuvo una reunión de urgencia para analizar el fallido plan que provocó una crisis en la entidad.

La FIFA advirtió de que no tolerará "ningún ataque" a su integridad luego del plan fallido para privatizar el Mundial de Futbol presentado por Infantino.