El caso marca un precedente sobre los derechos de los animales de compañía en procesos de separación.

Tras casi diez meses de proceso, un juzgado determinó que el cuidado económico de Lucas debía seguir siendo compartido.

La justicia mexicana ordena por primera vez una pensión alimenticia para un perro tras un divorcio. Lucas, un husky siberiano de tres años, será el beneficiario.