Una escapada diferente permitirá contemplar uno de los grandes fenómenos astronómicos del año sin renunciar al descanso ni a los servicios propios del verano. El alojamiento combina zonas verdes, instalaciones familiares y una ubicación estratégica

Daroca conserva un casco histórico marcado por su pasado fronterizo, donde las murallas medievales conviven con templos y una singular obra hidráulica del siglo XVI

Desde el mar, en una recóndita cala o en medio de viñedos, todas estas experiencias tienen en común la exclusividad para vivir el fenómeno astronómico del verano