Si algo podría aprender el nuevo gobierno de su antecesor es el daño que hace el sectarismo. Es momento de mesura y diagnósticos realistas.

Si algo podría aprender el nuevo gobierno de su antecesor es el daño que hace el sectarismo. Es momento de mesura y diagnósticos realistas.

La primera etapa de Abelardo De La Espriella estuvo marcada por símbolos, descentralización y promesas, pero ahora llega la hora de gobernar en serio.