El gobierno Petro llegó a su fin dejando un país más dividido y enfrentando una compleja crisis en materia de seguridad, confianza y gestión pública.

El Presidente nunca entendió que gobernar era garantizar la seguridad ciudadana, no abrirle las puertas a la criminalidad.

Este gobierno desaprovechó la oportunidad de haber desarrollado un proyecto socialdemócrata para el país.