Las selecciones sudamericanas manifestaron su “su preocupación por las reiteradas acciones unilaterales” lideradas por el presidente de la FIFA.

Hasta dentro de los pasillos de FIFA hay cuestionamientos hacia Infantino y su fallido plan para abrir el Mundial a inversión privada.

Las sedes de Estados Unidos reclaman el dinero al organismo y advierten que les fueron prometidos. Montos que hasta el momento no han sido cancelados.